El blindaje automotriz protege las zonas más vulnerables del vehículo para crear una cápsula de seguridad alrededor de los ocupantes. Las áreas principales que se blindan son las puertas, pilares, techo, pared de fuego, compuerta trasera y guardafangos.


Además, se instalan vidrios balísticos de alta resistencia y materiales como acero balístico y fibras especiales en puntos estratégicos del vehículo. En muchos casos también se incorporan sistemas runflat, que permiten continuar la marcha aun cuando las llantas hayan sido impactadas.
En 2026, un blindaje profesional no solo busca resistencia balística, sino mantener el equilibrio estructural, la estabilidad y la estética original del vehículo.


